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Relief Maps, una herramienta metodológica para la investigación en ciencias sociales con una perspectiva interseccional

Los Relief Maps o Mapas de Relieves de la Experiencia son una herramienta metodológica pensada para estudiar las desigualdades sociales con una perspectiva interseccional relacionando tres dimensiones: la social (posiciones o identidades de género, clase social, etnicidad, edad, etc.), la geográfica (lugares de la vida cotidiana) y la psicológica (efectos sobre las emociones). La interseccionalidad es una teoría que defiende que no puede entenderse la experiencia de la opresión con un solo marco explicativo (ya sea el género, la clase social o la etnicidad), sino que hay que comprender que los diferentes ejes se relacionan y que es su intersección lo que condiciona nuestras experiencias. Este es el fundamento de los Relief Maps y el principal objetivo para usarlos.

Orígenes

El desarrollo de esta metodología surge en el marco de la investigación doctoral en geografías feministas de Maria Rodó de Zárate, en concreto en relación con el acceso de la juventud al espacio público urbano en una ciudad media de Cataluña, Manresa. La diversidad de la juventud en relación con el género, la orientación sexual, el origen, la clase social o la edad pedía alguna herramienta que permitiera sistematizar las experiencias que la propia juventud relataba. Las chicas sentían miedo del espacio público por su género, pero algunas chicas de origen marroquí, por ejemplo, no salían de noche y, por lo tanto, no tenían miedo. Para otras chicas que eran lesbianas, el miedo que sentían también era de sufrir agresiones homófobas, lo que condicionaba de forma muy importante el acceso al espacio público. Los chicos en general no tenían miedo, pero los gais compartían esta percepción de vulnerabilidad con las chicas lesbianas. También tenía mucho que ver el barrio en donde vivían, y si era más periférico o central. Así, la diversidad entre los jóvenes era un punto fundamental, pero también la cuestión emocional, ya que las restricciones de acceso no eran físicas o directas, como podrían ser prohibiciones explícitas o multas, sino que estaban condicionadas por el hecho de sentir miedo, control o exclusión. Además, el lugar era un factor primordial. Gais y lesbianas muchas veces no podían mostrar afecto en el espacio público porque en casa no lo sabían; otras veces no podían porque no querían decirlo en el trabajo y ser visibles en el espacio público podía implicar que alguna persona los viese. Los lugares, pues, hacían variar los efectos que tenían las posiciones en relación con el género, el origen o la orientación sexual, y había que comprenderlos de manera relacional pero también como constituyentes de las propias dinámicas de poder.

Las tres dimensiones de la desigualdad

En este contexto surgen los Relief Maps como herramienta para recoger datos sistematizados sobre la experiencia a partir de diferentes posiciones y en función del lugar. Las emociones han sido históricamente despreciadas en el estudio sobre las desigualdades sociales, pero existen muchas formas de discriminación que solo pueden identificarse a partir de esta dimensión: la humillación, el miedo o la percepción de exclusión sirven como indicadores fundamentales de desigualdades. En relación con los lugares, la perspectiva geográfica tampoco suele estar presente en los debates sobre interseccionalidad, pero es justamente el lugar el que actúa como motor de las dinámicas interseccionales y lo que ayuda a comprenderlas de forma más fluida y cambiante. No implica la misma situación ser mujer joven cuando estás en casa de la familia, volviendo a casa sola de noche o de escalada con las amigas. Y seguramente la dinámica es muy distinta si esta chica es blanca, migrada o trans. Es justamente este dinamismo entre posiciones, lugares y emociones lo que pretenden recoger los Relief Maps y lo que visualizan de forma simplificada.

Elaboración en papel

Las personas participantes en la investigación elaboraban una tabla en la que debían pensar cómo se sentían en cada lugar (unos lugares elegidos como relevantes en su cotidianidad) y en función de cada posición (véase la imagen 1). El siguiente paso era clasificar los sitios en cuatro tipos para finalmente dibujar el propio mapa (véase la imagen 2). Sin necesidad de entrar en el detalle, la comparación entre mapas ya muestra claramente cuáles son los relieves del privilegio (imagen 3). Este ejercicio implicaba una profunda reflexión sobre la propia experiencia que muchas veces conllevaba una toma de conciencia sobre la propia situación personal, sobre la discriminación, pero también sobre el privilegio (para una explicación más detallada, véase Rodó-de-Zárate 2014, 2015, 2017 o ‘Publicaciones relacionadas’).

La creación de los Relief Maps en papel sigue siendo útil para entornos en los que hay suficiente tiempo, la muestra es reducida o en los que se prioriza un espacio colectivo para el debate y la puesta en común. La utilización de papeles y lápices de colores es también una buena herramienta para usar con determinados colectivos, y tanto la letra como el dibujo final pueden aportar información complementaria muy valiosa.

Imagen 1: Tabla sobre lugares y posiciones de Carla, chica lesbiana blanca de diecisiete años.
Imagen 2: Relief Map de Carla, chica lesbiana blanca de diecisiete años.
Imagen 3: Relief Map de Nil, chico blanco heterosexual de veintiún años.

Desarrollo digital

Si bien esta herramienta, fuertemente fundamentada en las teorías feministas interseccionales y los debates en geografía feminista, era muy útil para desarrollar investigaciones cualitativas y para la docencia en ciencias sociales, el hecho de ser en papel e implicar el dibujo a mano dificultaba mucho el uso con muestras grandes. La visualización también era bastante limitada, ya que muchas veces tenían que pasarse «a limpio» los mapas porque los originales eran incomprensibles.

Por este motivo, gracias al apoyo de la UOC, hemos desarrollado este web que desea facilitar el uso de los Relief Maps, y aportar así nuevas herramientas y nuevas posibilidades para estudiar las desigualdades.

Véase el “Funcionamiento” para una explicación sobre cómo se utiliza el web.

Diversidad de usos

Los Relief Maps surgen en el ámbito académico y en concreto para estudiar las ciencias sociales con una perspectiva feminista interseccional, pero el modelo que proponen puede ser útil para muchos otros ámbitos, ya que la cuestión de las desigualdades sociales, las emociones y los lugares es un tema transversal. Aunque la base teórica se fundamenta en los estudios de género, pueden usarse para tratar cuestiones como la LGTBIfobia, la islamofobia, el clasismo, el poder adulto, el racismo, la xenofobia, la discriminación por razón de diversidad funcional, de nacionalidad, etc. A continuación se enumeran algunas posibles aplicaciones por ámbitos:

  • Investigación en ciencias sociales: estudio de la experiencia vivida de las desigualdades sociales en temas como el derecho en la ciudad, la violencia machista, la discriminación laboral, el acoso escolar (bullying), el miedo del espacio público, el racismo institucional, etc.
  • Investigación en ciencias de la salud: estudios sobre el efecto de ciertas enfermedades sobre las emociones en diferentes espacios o los efectos sobre la salud que tiene el hecho de sufrir discriminaciones.
  • Docencia: uso de los Relief Maps como herramienta pedagógica para trabajar cuestiones como la propia interseccionalidad, las relaciones de poder, las geografías sociales y culturales o las relaciones concretas entre ejes.
  • Consultoría: elaboración de diagnosis para planes de igualdad, sobre temas LGTBI (lesbianas, gais, bisexuales, transexuales e intersexuales) o sobre interculturalidad para administraciones u organizaciones.
  • Gestión de empresas u organizaciones: elaboración de proyectos sobre salud laboral, planes internos o reflexión sobre las dinámicas internas de gestión de conflictos.
  • Acción social: elaboración de proyectos orientados a la acción sobre colectivos concretos o sobre la ciudadanía en general. Pueden ser tanto para la reflexión sobre la propia posicionalidad en organizaciones que trabajan por el cambio social como para campañas de sensibilización.